500 días juntos * * * * |
Por CRISTINA G. MONTERO |
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Título original: 500 Days of Summer. Dirección: Marc Webb. País: EE. UU. 2009. Duración: 95 min. Género: Comedia, romance. Interpretación: Zooey Deschanel, Joseph Gordon-Levitt, Clark Gregg, Matthew Gray Gubler, Rachel Boston. Guión: Scott Neustadter y Michael H. Weber. Producción: Mark Waters, Jessica Tuchinsky, Mason Novick y Steven J. Wolfe. Música: Mychael Danna y Rob Simonsen. Fotografía: Eric Steelberg. Montaje: Alan Edward Bell. Diseño de producción: Laura Fox. Vestuario: Hope Hanafin. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Estreno en USA: 17 Julio 2009. Estreno en España: 23 de octubre de 2009. El publicista Marc Webb debuta en el largometraje con una historia de desamor en la que el joven Tom (Joseph Gordon-Levitt) se enamora de una compañera de trabajo, la encantadora Summer (Zooey Deschanel). A través de su relación, que dura 500 días, somos testigos del proceso de madurez sobre todo de Tom al ir descubriendo que su amor no es correspondido.
Cuando uno ve 500 días juntos con ojos de crítico de cine poco dado a sorpresas (qué pena haber perdido esa capacidad, la de sorprenderse) tiende a desgranar los elementos aparentemente novedosos para recordar que ya los había visto en otras ocasiones: la manera caleidoscópica de narrar los 500 días que dura la relación entre los protagonistas, Tom y Summer, ya la utiliza por ejemplo Alejandro González Iñárritu en 21 gramos (2003); el análisis de los sentimientos del chico protagonista evoca en un rincón de la memoria a John Cusak y Alta fidelidad (Stephen Frears, 2000), _¿a qué viene ahora protagonizar 2012, por cierto?_ ; y la banda sonora que quieres comprar cuando salgas del cine y escuchar hasta la saciedad… viene a la cabeza Beautiful Girls (Ted Demme, 1996) y tantas otras. Pero he aquí que pese a querer rasgar en el precioso envoltorio en el que está presentada esta película, la sonrisa de la cara al verla no se ha ido, y dura ya varios días. Porque da igual que ya hayas visto esta película otras veces, da igual que Marc Webb no haya inventado nada, lo que te sorprende es que se sigan realizando historias sencillísimas y con personalidad. Tengo que decir que me encanta la manera de vestir de Summer siempre en consonancia con sus ojos azul Francia, y la de Tom, la música que escuchan, la decoración de sus casas, porque es nostálgica, porque no es casualidad que se nos presente el Art Noveau en la ciudad de Los Ángeles, porque suena a reivindicación. Reivindicación a través de estos gestos de jóvenes que no se ven imbuidos en este mundo por sentimentalismos vacíos de contenido y plásticos varios. Sin renunciar a la Wii… por supuesto. Volviendo a lo puramente cinematográfico, interpretaciones filosóficas aparte, 500 días juntos es muy aconsejable porque está rodada con buen gusto, por su sentido del humor contenido y por unos actores protagonistas muy convincentes, cada uno en su rol: Zooey Deschanel puede resultar más fría y distante, pero creo que es algo buscado porque su personaje, el de Summer, debe mostrarse impenetrable ante Tom, Joseph Gordon-Levitt, que realmente es el hilo conductor de la película y de cuyos sentimientos el espectador participa más. En definitiva, una película amable, recomendable, agradable. Cristina G. Montero
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