| Fernando Guillén |
Por CRISTINA G. MONTERO |
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Fernando Guillén se ha convertido en uno de esos actores que, nada más nombrarlos, sugieren el atractivo y la elegancia que sólo poseen quienes, a través de los años, se han desenvuelto en el cine español con discreción y profesionalidad. Quizás también se nos venga a la cabeza el recuerdo de sus papeles en La noche oscura, de Carlos Saura (1989) —por el que fue candidato al Goya—, en Don Juan en los Infiernos, de Gonzalo Súarez —Goya 1991, premio ADIRCAE y Fotogramas de Plata a la mejor interpretación masculina— o en Otros días vendrán (2005), de Eduard Cortés, por el que optó de nuevo al Goya, al Premio de la Unión de Actores y a la Medalla CEC al mejor actor de reparto. Al nombrar a Fernando Guillén podemos recordar su voz inconfundible, con la que ha doblado películas como Hidalgo, Troya o Amélie, y una voz precisamente de actor de doblaje que nunca olvidaremos en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), de Pedro Almodóvar, con quien también ha trabajado en La ley del deseo (1987) y Todo sobre mi madre (1999). Pero la trayectoria de Fernando Guillén Gallego (Barcelona, 1931) es mucho más que unos primeros recuerdos. Se inició en el Teatro Español Universitario mientras estudiaba Derecho en Madrid. Y, una vez que dejó la carrera, debutó como profesional en los primeros años 50 en el Teatro Infanta Beatriz. El María Guerrero y el Teatro Nacional Español también han sido testigos de sus actuaciones. Incluso llegó a formar compañía con su esposa, la también actriz Gemma Cuervo. De modo que sus hijos, Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, también se han convertido en reconocidos actores. También con ellos ha coincido en la gran pantalla; con Cayetana, en El abuelo (1998), de José Luis Garci, y con Fernando, en Año Mariano (2000), la película que Fernando Guillén Cuervo dirigió junto con Karra Elejalde. Años antes de estas coincidencias, vemos a Fernando Guillén como uno de los rostros habituales de Estudio 1. Debutó en televisión en 1958 con Pesadilla, de William Irish, y nunca ha abandonado este medio a lo largo de su carrera. Ahí están Habitación 508 (1966), La saga de los Ríus —por la que ganó el PremioTP de Oro 1977—, Hemingway (1988) o Una gloria nacional (1993). Incluso le hemos visto recientemente en las series Hospital Central y Motivos personales. En cine, más de 100 películas avalan a Fernando Guillén como un actor versátil, capaz de desenvolverse con la misma soltura en cintas tan dispares como Acción mutante (1993), de Álex de la Iglesia, o You’re the One (2000), José Luis Garci, con el que también ha trabajado recientemente en Sangre de mayo (2008). Con Pedro Costa destacan sus trabajos en El caso Almería (1983) y Redondela (1986). Y también cabe recordar sus interpretaciones para directores como Imanol Uribe (La luna negra, 1989), José Luis García Sánchez (Tirano Banderas, 1993), Pedro Olea (Más allá del jardín, 1996) o Joaquín Oristrell (Los abajo firmantes, 2003). En 1990, Fernando Guillén ganó el Premio de Cine de la Generalitat de Catalunya por La puñalada, de Jorge Grau; en 1997 obtuvo la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes, en la modalidad de Teatro, y en 2008 recibió el Premio Sant Jordi a toda su carrera. Ahora es el flamante ganador de la Medalla de Honor del CEC 2008, que concede el Círculo de Escritores Cinematográficos.
Cristina G. Montero |
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