Casual Day

                                                      Por Mª JOSÉ SÁNCHEZ LERCHUNDI 




Dirección: Max Lemcke. Género: Comedia. Reparto: Alberto San Juan, Arturo Valls, Juan Diego, Marta Etura, Carlos Kaniowsky, Javier Ríos, Estíbaliz Gabilondo, Secun de la Rosa, Alex Angulo, Luis Tosar, Malena Alterio. Guión: Pablo Remón, Daniel Remón. Producción: Monfort Producciones, Telecinco Cinema. Distribuidora: Buena Vista Internacional.

Los malos son los otros. Y si nos ponemos en lo peor, tal vez es cierto. Aquí lo que hay es un grupo de compañeros de trabajo, hábilmente reunidos en un hotelito de montaña. Y por haber, hasta hay una imponente firma con su escalafón y todo. Informales y descorbatados, los curritos bajan la guardia, juegan a ser niños y se lo toman como un recreo. Pero el invento deriva pronto en un ejercicio cruel y nada lúdico. Con la empresa hemos topado.

Tema antiguo éste, que en el cine americano nos remonta a, por ejemplo, El apartamento de Billy Wilder y –ya que tenemos a Jack Lemmon a mano- al Glengarry Glen Rose de David Mamet, sin olvidar las ingeniosas pasadas por el tema que se ha marcado Neil LaBute. La fórmula sigue intacta. Y la caricatura da mucho juego: todo acidez y algún toque emotivo. Aquí se explotó el filón con retraso pero entre lo más logrado figura Smoking room, de Wallovits y Gual, que hurgaba con tino en los despachos de una multinacional; luego fue El método, del argentino Marcelo Piñeyro...y con el terreno ya abonado llega esta Casual Day que ostenta, de entrada, una estupenda factura, gran fachada, buenos diálogos y un reparto de lujo. El guión, en todo caso, resulta algo plano. Pero Max Lemcke aprueba, y con nota; la historia se ve de un tirón, él la rueda con soltura y estilo y despliega de nuevo la cuestión: no tanto la perversión del sistema (que también) sino la perversión de cualquier hijo de vecino, si se pone a tiro. La condición humana, en suma. Y la corbata la llevamos todos aunque sólo a algunos se les ve; las habas se cuecen en un campo laboral concreto; pero no más (ni menos) que en cualquier otro. El cine incluido, claro.

Mª José Sánchez Lerchundi