Medalla de Honor CEC para Concha Velasco

 Por CRISTINA G. MONTERO


Con setenta años ha anunciado su retirada pero nadie quiere creerla. Concha Velasco forma tanto parte de nuestras vidas, que es difícil imaginar que no va a sorprendernos de nuevo con otro gran papel. Su carrera ha sido brillante y de lo más prolífica, habiendo triunfado tanto en cine, televisión como en teatro, escena desde donde se quiere despedir con la obra que la mantiene ahora de gira, Una vida por delante, de José María Pou.

A Concepción Velasco Varona (Valladolid, 29 de noviembre de 1939) la conocimos como Conchita Velasco, en títulos ya míticos como La fierecilla domada (1956), Las chicas de la Cruz Roja (1958) o Muchachas en vacaciones (1958), cinta por la que se lleva su primera Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos.


En 1974, ya como Concha, el CEC le premia de nuevo por su papel en Tormento y en 1996 por su interpretación en la película Más allá del jardín, basada en la novela homónima de Antonio Gala. No se pueden olvidar en este repaso por su filmografía interpretaciones como las de Las que tienen que servir (1967), La decente (1970) o Historias de la televisión, gracias a la cual y por obra y gracia de Augusto Algueró también la recordaremos siempre como “la chica ye-yé”.

Sus interpretaciones más serias llegarían más tarde interviniendo en filmes como el antes mencionado Tormento y Pim, pam, pum… ¡fuego!, de Pedro Olea, La colmena (Mario Camus, 1989) o Esquilache (1989), cinta por la que obtiene una nominación al Goya. Los premios de la Academia de Cine se le han resistido, algo de lo que ella se ha quejado con humor haciendo referencia a lo joven que lo ganó su sobrina Manuela Velasco, también actriz, por [Rec] en el año 2007. Por Más allá del jardín también estuvo nominada al Goya, y últimamente la hemos visto en París-Tombuctú (Luis García Berlanga, 1999), Km. 0 (2001), Chuecatown (2007), Enloquecidas (2008) y la hispano mexicana La rabia (Sebastián Cordero, 2009).

La televisión le ha dado a Concha Velasco satisfacciones dignas del recuerdo; no podemos olvidar quizás uno de los papeles de su vida, el de SantaTeresa de Jesús en 1984, papel para el que se volcó de una manera especial y que sin duda es su mejor interpretación en este medio. Antes interviene en varios títulos del popular programa Estudio 1: Don Juan Tenorio, Una muchachita de Valladolid o Las Brujas de Salem. Destacamos también sus últimas incursiones en televisión, en series como Motivos personales (2005) y finalmente en Herederos (2009), intervención por la cual, en su papel de la matriarca Carmen Orozco, obtiene un premio de la Unión de Actores.

Hacemos referencia al TEATRO con mayúsculas y lo dejamos para el final casi porque entendemos que ella así lo ha querido. Se baja de los escenarios _esperamos que cambie de idea_, con la obra de José María Pou Una vida por delante, una dura historia en la que Concha Velasco interpreta a una ex prostituta superviviente de Auschwitz, precisamente con la misma edad que la actriz.

Concha comienza su carrera en el teatro con varias comedias como Los derechos de la mujer (1960) o The boyfriend (1961). En 1966 conoce al productor Paco Marsó representando Don Juan Tenorio. Con Marsó estuvo casada hasta el año 2005 y con él ha compartido gran parte de su carrera en los escenarios. Destacar sus interpretaciones en Filomena Marturano (Eduardo de Filippo, 1977), Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? (1981) y Mata Hari (1983), ambas obras de Adolfo Marsillach. De 1986 es el musical Mamá, quiero ser artista, que rápidamente nos evoca la famosa canción. También obtiene gran éxito con Las manzanas del viernes (Antonio Gala, 1999), el famoso musical de Broadway Hello, Dolly! (2001) o Inés desabrochada, obra representada en 2003 también del escritor Antonio Gala.

Aunque se le haya resistido el Goya, Concha Velasco ha sido premiada por la Academia de Cine con la Medalla de Oro y en innumerables ocasiones en diversos festivales (Valladolid, Huelva, Málaga…), por sus compañeros (Unión de Actores) o por los propios espectadores (Tp de Oro, Fotogramas de Plata). En 1972 obtiene el Premio Nacional de Teatro y el pasado año la Academia de la Televisión le premia por toda una vida dedicada al medio. Este año el Círculo de Escritores Cinematográficos le concede su Medalla de Honor.

Cristina G. Montero