Título original: Whatever Works. Director y guionista: Woody Allen. Productor: Sony Pictures. Actores: Larry David, Evan Rachel Wood, Henry Cavill. Género: Comedia. Duración: 94 min. País: Estados Unidos. Fecha de estreno en España: 2 de octubre de 2009.
El realizador neoyorkino Woody Allen nos ofrece una comedia bastante moderna en Si la cosa funciona. Boris Yellnikoff es un extraño misántropo de Manhattan (Larry David), que conoce a una ingenua de impresionante belleza del sur (Evan Rachel Wood). La joven se ha marchado de su casa para vivir en Nueva York. Y cuando sus padres viajan a la Gran Manzana para llevársela de vuelta a casa, se verán inmersos en sorprendentes y confusas situaciones románticas, descubriendo entonces, que encontrar el amor depende mucho de la casualidad, de la suerte, y de apreciar el valor de "si la cosa funciona".
Espectador "enganchado" a los diálogos
Desde el comienzo de la película Allen logra involucrarnos a su juego cinematográfico. Yo no le voy a "destripar" su comienzo pero, esperen lo mejor y más ingenioso que pueda visionar hoy en el cine, y tendrá la respuesta en los primeros fotogramas de esta cinta maravillosa y desternillante. Un guión exultante y brillante deleitará a más de uno con sus ocurrencias y pensamientos de un "Ser superior" ante los demás "mortales". El protagonista ya le decimos que es Larry, un actor muy conocido por sus apariciones en la televisión americana que nos borda su papel. Es una persona egocéntrica, uraño, asocial y antipático… y gusta, recrearnos a un personaje simpático, fresco y desinhibido que está lleno de reflexiones y afirmaciones directas, con un sentido de la interpretación insultante e inusual en el cine. Por otra parte, Evan Rachel (inteligente actriz donde las haya), se introduce en un papel ingenuo con una sorpresa final luminosa en su amueblada cabecita. A veces nos reitera parte de sus diálogos, tremendamente inmersos en el universo de Allen. Su interpretación, impagable, no se puede hacer mejor el papel encomendado.
En el Teatro Principal de San Sebastián
En el pase de la tarde, previo para los profesionales que cubren el 57 Festival de Cine Internacional de San Sebastián, muchos reíamos y nos contorsionábamos en nuestros asientos –un servidor también lo hacía, ante el asombroso guión del admirado cineasta, y su prodigiosa mano izquierda moviendo "los hilos" de los actores. Si usted, que todavía continúa leyendo esta crítica, no ha visto la mejor comedia de Woody Allen, no se la puede perder; al final de la proyección con el sonido del jazz, usted aplaudirá un cine distinto e ingenioso, que pocas veces visionó en los tiempos que corren hoy en día. Comedia inteligente con chispa, sin vergüenza de decir lo que siente cada ser humano sin molestar un ápice. Actitud de no juzgar las diversas decisiones que toman las personas en aras de encontrar la felicidad personal. Si la cosa funciona significa que tienes que vivir tu vida, no de acuerdo con lo que nos digan que son las reglas para la mayoría de las personas, sino de acuerdo con lo que te diga tu "yo" interior.
Woody Allen regresa a sus orígenes con simpatía y gracia norteamericana. El resultado del visionado encierra una la última reflexión que nos hace el inmortal cineasta: “Soy el único que tiene una visión global, a eso se refieren cuando dicen que soy genio”. No deben de perderse el significado de ciertas reflexiones que actúan como un imán y fiel espejo de nuestra realidad mundana. Disfrutarán "de lo lindo" con el mejor cine que podemos visionar este año. A Woody se le espera con tremenda impaciencia el próximo año con otra cinta más inteligente. ¿Cuál será el cine que nos volverá a destapar "el tarro de las esencias", de todo un genio cinematográfico que se tiende a mirar demasiado "el ombligo", sin prejuicios y sin vergüenza?
Javier García
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