| Diego Peretti: “La clave del triunfo está en elegir buenos guiones y directores” |
Por
JERÓNIMO JOSÉ MARTÍN ISABEL P. SANTA MARÍA |
Famoso en Argentina como actor de teatro, cine y televisión, Diego Peretti se dio a conocer en España con su divertido papel en No sos vos, soy yo, de Juan Taratuto. Ahora, confirma su vis cómica en Tiempo de valientes, donde da vida a un divertido psicoanalista metido sin querer a policía. |
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Diego Peretti: La clave del triunfo de un actor está en elegir buenos guiones y directores, que quieran contar una historia de algo que conocen. Es vital que los personajes que llevan el peso de la historia sean personajes muy armados, con contradicciones, pero comprensibles por cualquier espectador. ¿Por qué gusta tanto el cine argentino en España? D. P.: Porque España y Argentina están conectadas genética y culturalmente. En ningún otro sitio del mundo me he sentido tan adaptado como en España, aunque esté a miles de kilómetros de Argentina. A pesar de todo, las personas compartimos valores muy similares, lo que tendrá que ver con el flujo de gente que ha ido y venido a lo largo de los siglos. Por eso los actores argentinos funcionan bien aquí, y los españoles allí. ¿Qué prefiere: drama, comedia o acción? D. P.: Elijo un buen guión, sea del género que sea. Esta película es una comedia policiaca de suspense, con sus correspondencias típicas. Pero, aunque es de género, tiene personalidad propia gracias al mundo del director, Damián Szifrón, que es quien la escribió y la dirigió. ¿Había trabajado ya con él? D. P.: Sí, mucho. He rodado con él varios cortometrajes y numerosos capítulos de la serie Los Simuladores, de modo que tenemos una sintonía artística bastante afinada. Para un actor es fundamental saber lo que quiere un director, conocer su subjetividad y sus emociones. ¿Teatro, cine o televisión? D. P.: El cine es lo que más me gusta. Trato de encontrar alguna explicación lógica a esta preferencia, y la única que encuentro es que me gusta ver cine y que soy actor gracias a él. Pero tengo que decir que la interpretación en general, sea donde sea, es un arte que me apasiona. He disfrutado en televisión con una serie que se llama Criminal, que fue muy bien en Argentina. Y en teatro me sentí muy completo interpretando La vida de Enrique Santo Disépolo, un autor y cantautor de tangos. Pero me gusta mucho más el cine. No me fijo si es comedia o drama, sólo me fijo en los guiones. ¿Le gustaría trabajar en España? D. P.: Sólo si me ofrecieran un buen guión. Defina un buen guión. D. P.: Cuando hablo de buenos guiones, hablo de directores que quieren contar problemas que se les presentan y que yo puedo expresar. Por eso defiendo los guiones hechos con las tripas. ¿Le han llegado guiones de España? D. P.: Sí, pero la mayoría de ellos, para conseguir una coproducción o ciertos efectos comerciales, han debilitado su argumento y su estructura, de modo que no expresan algo sincero. Pero si un guión es genuino, requiere un personaje argentino y tengo tiempo para caracterizarlo, me encantaría interpretarlo. Para alguien que quiera realizarse como artista lo mejor es que su interpretación llegue a cuanta más gente mejor. ¿Tiene algún actor como punto de referencia? Porque físicamente tiene un aire a Al Pacino... D. P.: Al Pacino me encanta en personajes dramáticos y psicológicos, así que ese parecido me llena de orgullo. Aunque, claro, quisiera tener mis propias características... Me encantan los actores estadounidenses de los 70: Montgomery Cliff, Marlon Brando, Robert Duvall, Tommy Lee Jones... Y también me fijo mucho en actores argentinos, como Federico Luppi, Norma Aleandro, Miguel Ángel Solá… También Ricardo Darín, aunque su irrupción en el cine ha sido más reciente. ¿Y los europeos? D. P.: Me gustan muchos actores ingleses, pues usan una expresividad menos exagerada que los norteamericanos o los italianos… Ah, y también me ha influido José Sacristán, pues crecí con sus filmes postfranquistas. Me viene a la mente cada vez que preparo un personaje.
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