José Miguel Cano: “El cine de los años 40 es irrepetible"

José Miguel Cano es productor, abogado e historiador cinematográfico

                                                                                          Por JAVIER GARCÍA


José Miguel en los premios Goya

 

De los productores con más solera José Miguel Cano tiene un currículum envidiable: abogado, representante de actores y actrices, productor teatral y asesor e historiador cinematográfico de Samuel Bronston en España, entre otras muchas ocupaciones.

Gracias a Cano, el cine español disfrutó de grandes epopeyas cinematográficas: 55 días en Pekín, El fabuloso Mundo del Circo, La Caída del Imperio Romano y El Cid, fueron éxitos de fama mundial que se rodaron en España.

José Miguel también prestó sus acertadísimos consejos a los realizadores José María Elorrieta, Pedro Lazaga y José M. Marchante. Sigue siendo colaborador habitual en festivales de cine, redactor y crítico de cine con nuestro medio informativo, además de ser uno de los productores teatrales con más éxito en España.

¿Cómo recuerdas los inicios de nuestra cinematografía española?

Los inicios en los años 50 tuvieron bastante censura. Cuando llegó el cine norteamericano a España nació la idea de hacer una fuerte inversión en coproducción con varios países. El apogeo en España se alcanzó con mi amigo, también productor, Samuel Bronston hacia el año 1955.

¿Y en qué años empiezan a filmarse los proyectos más interesantes?

A partir del mismo año 1955, con los americanos y sus dólares. Las producciones europeas, por aquél entonces eran escasas, y su nivel era más bien secundario.

¿Cine clásico o moderno?

Clásico. Fue cuando el cine alcanzaría la comunión perfecta de aceptación entre espectadores, actores y realizadores. El cine de los años 40 es irrepetible.

¿Qué géneros podemos destacar entre los años 40 y 60?

Es que destacaban todos los géneros, comedia, terror, western... teníamos un abanico muy amplio con grandísimos profesionales, fue algo único, y ya te digo, que no se va a poder repetir, pese a quién le pese. Por destacar Escrito sobre el viento, que la debiera de ver Pedro Almodóvar, para tener un buen aprendizaje para sus rodajes, que como bien me dijo, deseaba llegar a ser un buen Douglas Sirk. Resultó ser una confesión muy honesta, en una reunión de amigos.

¿Qué cualidades debe tener un buen productor cinematográfico?

Tener vista para la inversión y creer en la capacidad y el talento del director y de los equipos técnicos y artísticos de la película que va a producir. Sobretodo, un estudio exhaustivo de los guiones, de una manera compacta, con todos los equipos juntos y el director.

¿Cuáles son los principales costes de una cinta en España?

En pesetas antiguas, de 600 millones a mil millones.

Como historiador y asesor del productor Samuel Bronston, ¿Qué recursos materiales y humanos se necesitaron para llegar a filmar sus películas?

Decirte que utilizó al ejército español para poner toda la puesta en escena de sus películas. En 55 días en Pekín, la noria que sale fue fruto de los fabulosos maquetistas de entonces, donde yo estuve ayudándoles a la creación de toda la maqueta. En El fabuloso Mundo del Circo, una de las grandes anécdotas fue que el Parque del Retiro se dejó sin agua para hacer la maqueta de un barco que se hizo en Barcelona. Sin embargo, en el Parque del Retiro se filmaría toda la trama, en el estanque totalmente vacío. En La caída del Imperio Romano, los escenarios fueron en Las Matas, donde colaboró también el ejército español, que hicieron de romanos. Y en El Cid, el director Anthony Mann quiso hacer una película que se pareciese a un western, y por entonces, se entrevistó con Menéndez Pidal que era el historiador nuestro que más sabía de la historia, y llegó a la conclusión de hacer un compendio con él sobre el Cid Campeador, basándolo en la leyenda del mito, que ganó la batalla después de muerto.

 

 

¿Qué decisiones toman los productores, para que una cinta tenga una buena distribución, exhibición y triunfe en la cartelera?

Ver en las distribuidoras, que cines tiene, eso fundamental; porque todavía existen ciertas obligaciones con algunos títulos que se estrenan. Existen títulos americanos por imposición, y otros españoles, que nos entran a cuentagotas, y que es difícil su exhibición. En España, se debiera dar también salida al cine europeo, cosa que no se hace, ¡aunque existen "cosillas" muy interesantes!


Samuel Bronston con los Príncipes de España

¿Cómo se llegaron a contratar a las grandes estrellas?

Ya España tenía mucho nombre a través de las producciones americanas. Fue entonces cuando Samuel Bronston aprovechó para sacar, al partido político franquista, las máximas subvenciones que existían; y apoyándose en ellas, fue trayendo a todos los actores como Chartlon Heston, Ava Gadner y la italiana Sophia Loren. Por cierto, Ava Gadner y Rita Hayworth visitaban un merendero que tenía yo en la calle Joaquín Costa, 35 de Madrid, merendero La Huerta, y que pertenecía a un tío mío Mario García... lo explotábamos entre los dos, pues bien, las dos actrices tenían ya cogida la adicción al alcohol, y su afición principal era la de buscar a torerillos que empezaban, para que cuando ya tuvieran "el contentillo en el cuerpo" a altas horas de la madrugada, empezar a torear a los taxis que por allí pasaban. Los toreaban así: ¡olé!, ¡olé!...

Es que toda la industria española y americana cenaba en aquél merendero; y que luego se iban a Oliver (un restaurante que pertenecía a Adolfo Marsillach), donde se charlaba únicamente de cine. Te puedo decir que allí iban Manolo Morán, Pepe Isbert, Claudia Cardinale, y toda la elite que entraba en España; y después, el coloquio se celebraba en el Café Gijón, muy cercano al de Oliver.

¿Qué cualidades deben tener los actores?

Debe dejarse la piel, y hacer comprender al público el papel que está interpretando. Richard Widmark en El beso de la muerte está excelente, esa risa sardónica cuando tira a la anciana por la escalera... y se ríe, es algo único; es una risa que te hiela la sangre. El actor lo que debe es interpretar las reacciones de su personaje, y que el público las comprenda. Gary Cooper ya te convencía con su personaje bueno. John Wayne, te atrapaba con su personaje de vaquero norteamericano, capaz de acabar con toda la maldad de la Tierra. Hoy, el sentido de la interpretación creo que se ha perdido, ya que el actor no ensambla bien con el espectador. Un actor, hoy en día, por ser "guaperas", y haber estudiado un poco interpretación, se creen que ya sabe transmitir, y están muy equivocados si piensan de esta manera. El actor se hace con el tiempo, a través de las interpretaciones y las reacciones del público, viendo muchas películas de sus compañeros, y con realizadores buenos.

En los festivales de cine, ¿qué aspectos se cuidan más?

Hay que llevar actores de primera. Ver películas de noveles que puedan sorprender para proyectar, y estudiar a fondo todos los costes del festival, porque los festivales adolecen de falta de liquidez.

Observaciones del cine actual español, con el extranjero

Lo primero de todo es el dinero. Los europeos están casi igual que nosotros, y tienen que competir con las grandes producciones que nos llegan de Estados Unidos.

¿Sigues coleccionando títulos clásicos?, ¿cuántos tienes en tu haber?

Pues calcula, unos doce mil, doce mil quinientos... Una tarde puedo ponerme, tal y cómo se hacía antes con una tarde de sesión contínua: La diligencia, Centauros del Desierto y Escrito sobre el viento, ¿y quién no disfrutaría con esta programación?. Todavía me sigo poniendo programaciones mías, en el salón de mi casa.

¿Cuál es la mejor película, en toda la historia del cine mundial?, ¿por qué?

Éso es tremendamente difícil. Puede ser Ciudadano Kane de Orson Welles o La diligencia de John Ford, cada película es diferente al tener un concepto distinto.

Una anécdota de un estreno en Madrid

En el cine Palafox de Madrid se estrenó 55 días en Pekín con Nicholas Ray. Vinieron los príncipes de España, que ahora son los Reyes, y entonces el ejército español desenvainó los sables, y los pusieron cruzados haciendo un pasillo para que pasasen Sus Majestades los primeros, y después todos los artistas y el público invitado. Otra anécdota fue en Mogambo, y que la censura en España los convirtió en hermanos incestuosos por ser un matrimonio adúltero. Terence Moix, cuando vino a Madrid, para presentar en el colegio Areneros los títulos que teníamos en el cine-club, él venía de Barcelona, y no tenía qué comer, fui yo quien le invitó a un bocadillo, y luego, fuimos los presentadores de tres películas de John Ford. A Buster Keaton le conocí cuando vino a rodar Golfus de Roma, él llenaba de marcas el suelo, e imponía su forma de interpretar al grupo, las cruces que marcaba las aceptaba Richard Lester (el director), y le dejaba hacer lo que él quisiera en ese momento. El cine Juan de Austria era terreno norteamericano, y eran donde se veían todas películas prohibidas por la censura como El último tango en París, Mujeres enamoradas o El graduado, en su versión completa. Se proyectaban de dos a tres veces a la semana, no pudiendo entrar nadie que no fuese de la base americana de Torrejón, o invitados de la base aérea. Mi tío, por fortuna, era el director del cine y yo veía todas las películas, fue muy emocionante poder descubrir aquél cine.

¿Gozamos de buenos guionistas en España?

Es uno de los problemas que tiene el cine a nivel mundial. Es difícil dar con un buen guionista. Yo empezaría por abrir una escuela para futuros guionistas en Europa, sería como la recuperación del cine.

¿Existe una crisis actual en nuestro cine?

Sí, creo que sí. Porque no podemos cubrir toda la cuota anual con tres películas taquilleras en España. Torrente y otras, no llegan a cubrir toda la cuota. Las películas españolas vienen a durar entre ocho y quince días en la cartelera, y eso es un problema importante en nuestra industria.

¿Qué necesita el cine español para competir en las taquillas?

Tener buenos productores que seleccionen, muy bien, sus inversiones de futuro.

Antes, los proyectos eran más asequibles, ¿qué le pide la administración para filmar una película hoy?

Que sea rentable y que se vaya a ganar dinero, la administración y los productores. Un proyecto bien llevado entre gastos y ganancias.

¿Los actores de hoy prefieren la televisión para triunfar?

Los actores se han asimilado mucho a la televisión por los buenos dividendos que ingresan, y a su vez, les hace ser "famosos pasajeros". Durante el tiempo que está una serie en emisión con éxito, y un actor tiene un reconocimiento, cuando finaliza la serie, ya no se vuelve a saber nada ni de los actores, ni de la serie; es muy triste, pero la realidad es así. Los actores de hoy piensan más en el dinero que en el prestigio de desarrollar una carrera como actor.


 

Con tu experiencia en el cine, ¿qué consejos puedes dar a los jóvenes directores de nuestro cine?

Que cojan un buen guión, buenos actores, y desarrollen una buena historia que pueda convencer al público. Y que se olviden de las películas de "la guerra", que se olviden de las "comedias americanas", y que intenten ellos mismos crear una serie de personajes que aten a los espectadores en su butaca. El público no debe aburrirse en una proyección, levantarse e ir al baño. En fin, que tengan un mínimo de inteligencia para filmar una buena película.