Pepa Flores, Marisol

marisol

 

Pepa Flores pasó de ser “la niña más luminosa de España” a Musa de la Transición, demostró ser una actriz de altura y luego se convirtió en un auténtico mito al retirarse y dejar de comparecer en público por completo. Nació el 4 de febrero de 1948, en un corralón típicamente malagueño, en el que convivían varias familias humildes, como la suya. Tuvo dos hermanos que le acompañaban cuando desde pequeña daba rienda suelta a su pasión por el cante y el baile.


            Era muy pequeña cuando participó en una exhibición de coros y danzas, donde un avispado productor, Manuel Goyanes, la contrató en exclusiva, y la llevó a vivir a su casa madrileña, mientras su madre permanecía en una pensión. Con el nombre artístico de Marisol, la puso al frente del reparto de la exitosa Un rayo de luz, con la que obtuvo el premio de interpretación de cine infantil del Festival de Venecia, con 12 años. Convertida en la niña que todas las madres de España querían tener, rodó con el mismo realizador Ha llegado un ángel, Tómbola, Las cuatro bodas de Marisol y Solos los dos, entre otras cintas familiares con otros realizadores. En 1965 se internacionalizó con Cabriola, dirigida por Mel Ferrer, por entonces marido de Audrey Hepburn.


            Piensa que no tuvo infancia, por verse sometida a largas jornadas de trabajo y giras promocionales. Debido al estrés sufrió una úlcera de estómago. Por aquel entonces ya estaba pensando en retirarse. El 16 de mayo de 1969, contrajo matrimonio con Carlos Goyanes Perojo, hijo de su productor, en la Iglesia de San Agustín. Se separaron en 1972. Ese mismo año representó a España en el Festival de la OTI, donde obtuvo el tercer premio. Por aquel entonces inició una carrera de actriz adulta, con títulos como La corrupción de Chris Miller, un film de terror de Juan Antonio Bardem, donde estaba acompañada por Jean Seberg. Repitió a las órdenes de Mel Ferrer en La chica del molino rojo. Tras Los días del pasado, de Mario Camus, donde compartía el protagonismo con el celebérrimo bailarín Antonio Gades, su segundo marido, decidió dejar de lado el nombre artístico Marisol, y empezó a aparecer acreditada con el real, Pepa Flores.


            Aunque durante una época fue una activa militante política, tras divorciarse de Gades, en 1986, se desvinculó por completo de cualquier partido. Tras ponerse a las órdenes de Carlos Saura en Bodas de sangre y Carmen, protagonizó uno de sus mejores trabajos, la recordada miniserie televisiva Mariana Pineda, donde daba vida a una liberal española ejecutada durante la restauración de Fernando VII.

El último trabajo para el cine de la estrella tenía un título premonitorio, Caso cerrado, pues tras rodar este film de Juan Caño, pasó página por completo. En la actualidad vive en Málaga, con su pareja, Massimo Stecchini, en un ático frente a La Malagueta, donde se la ve pasear frecuentemente como una madre de familia más. Su hija mayor, María Esteve, ha seguido sus pasos como actriz, la mediana, Tamara, ejerce como psicóloga, y la pequeña, Celia Flores, se abre camino como cantante.