El orfanato * * *

                                                                                          Por JERÓNIMO JOSÉ MARTÍN

Director: Juan Antonio Bayona. País: España. Año: 2007. Género: Thriller sobrenatural. Interpretación: Belén Rueda (Laura), Geraldine Chaplin (Aurora), Fernando Cayo (Carlos), Roger Princep (Simón), Mabel Rivera (Pilar), Monserrat Carulla (Benigna), Andrés Gertrudix (Enrique), Edgar Vivar (Balabán). Guión: Sergio G. Sánchez. Producción: Joaquín Padró, Mar Targarona y Álvaro Augustín. Música: Fernando Velázquez. Fotografía: Óscar Faura. Montaje: Elena Ruiz. Dirección artística: Josep Rosell. Vestuario: María Reyes. Terror. España. 2007. Warner Sogefilms. 100 min.

Nacido en Barcelona en 1975, Juan Antonio Bayona sorprendió con su primer cortometraje, Mis vacaciones, con el que se graduó en la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC). Después confirmó sus cualidades en el galardonado corto El hombre esponja y en diversos videoclips para OBK, Fangoria y Ella Baila Sola. Ahora, con El orfanato, su primer largometraje, ha triunfado en diversos festivales y ha sido seleccionado por la Academia Española de Cine para competir por el Oscar al mejor filme en lengua no inglesa. Además, la película se va a estrenar próximamente en Estados Unidos y será objeto de un remake producido por Hollywood.

La acción se centra en Laura y Carlos, felizmente casados y que adoptaron cuando era un bebé a Simón, ahora un imaginativo chaval, gravemente enfermo. Los tres acaban de trasladarse a un perdido caserón en el Norte de España, que fue el orfanato donde Laura pasó su infancia. Allí, el matrimonio quiere instalar un colegio especial para niños discapacitados. Pero, al poco de llegar, Simón desaparece después de hacerse amigo de un grupo de niños que, según él, habitan la casa desde hace años.

En realidad, la película no es original ni profunda, pues respeta demasiado las convenciones del cine de terror sobre casas con fantasmas. Sin embargo, el guión equilibra hábilmente el realismo y la fantasía, y sortea la tentación esotérico-atea en la que sí cayó Alejandro Amenábar en Los otros. Además, Bayona ofrece una impactante planificación a lo Alfred Hitchcock, exprime la ambientación, la iluminación y la música, y arranca auténtica emoción gracias a una rigurosa dirección de actores, especialmente brillante respecto a Belén Rueda, que realiza una interpretación memorable.

Jerónimo José Martín