Ray
                                                                                          Por JOSÉ LUIS PANERO



SINOPSIS: La historia de Ray Charles podría verse como un relato de triunfos y fracasos personales que se esconden tras una longeva y multipremiada carrera en el negocio del espectáculo. Ray es la biografía, nunca contada antes, de esa leyenda de la música americana.

      Interesantísima y densa cinta que homenajea, ahondando en todos los temas, al gran músico de color, Ray Charles, que interpreta magistralmente el polifacético Jaime Foxx, que ya vimos en Collateral junto a Tom Cruise.


       La película arranca en 1946 y concluye en 1979, recorrido necesario para subrayar los sucesos vitales del cantante y pianista, para muchos iniciador del soul, que a los cinco años se quedó ciego.

       Una de las reflexiones de Ray gira en torno a la necesidad de la estabilidad familiar, y de la influencia maternal contagiada: las veces que el protagonista se ve al borde de todo -la fama le dio dinero, droga, soledad y amantes-, un flashback nos sitúa en su origen humilde, cuya madre le aconseja por dónde continuar. Otra idea interesante es la metáfora sobre el temor al agua, pues de niño vio cómo su hermano George se ahogó.

      Muy bien rodada, y con un guión consistente, el refinamiento por el detalle es exquisito, igual que la dirección de actores y sus generosas aportaciones musicales. El filme insiste en el contraste entre Dios (Ray lee el Antiguo Testamento) y la música Gospel, que él interpretaba, y que en principio fue considerada pagana.

      La película no escatima en algún detalle sexual o en los momentos en que Charles consume heroína. Pero también exalta la figura de la familia, el poder de redención humana y el espíritu de sacrificio. Imprescindible documento del genio musical. ¡Ah, se oyen campanas de Óscar!

 

José Luis Panero